„Ahora necesitamos una muestra para el análisis de gases en sangre. Eso es un poco complicado. ¿Quién va a donar voluntariamente?“, pregunta la paramédica de urgencias Cornelia Wagner. Dos voluntarios se presentan inmediatamente en la carpa negra de curas de la organización de ayuda I.S.A.R. Germany de Duisburgo, que también se utiliza para hacer radiografías. En septiembre de 2018, el equipo médico de I.S.A.R. y la organización asociada BRH Bundesverband Rettungshunde serán evaluados por los examinadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Desde el jueves por la tarde se entrenan para ello en Hünxe, en el Bajo Rin.

Con la certificación de equipos médicos, la OMS quiere garantizar normas médicas uniformes en la atención a pacientes en zonas de crisis (por ejemplo, tras catástrofes naturales). Frederic Ruckert, Director Médico de I.S.A.R. Germany, quiere certificar su llamado Equipo Médico de Emergencia (EMT) „para el tratamiento de pacientes en una sala de urgencias sobre el terreno con varias especialidades médicas“. „Necesitamos al menos tres médicos y nueve enfermeros y paramédicos de urgencias en cada equipo de urgencias“, explica. Lo ideal sería que entre los más de 30 miembros del EMT del I.S.A.R. y el BRH hubiera internistas, cirujanos, pediatras, médicos generalistas, paramédicos de urgencias, matronas y fisioterapeutas. „Porque tenemos que ser capaces de tratar a pacientes con riesgo vital agudo, que es para lo que está preparada la sala de shock“, dice Ruckert.

En la „ciudad de tiendas de campaña“, que se instaló para este servicio de urgencias interdisciplinar en el centro de formación BRH de Hünx del mismo modo que en las zonas de catástrofes remotas, los médicos también se enfrentaron durante el fin de semana a mimos adiestrados, que representaban de forma realista a pacientes con diferentes patrones de lesiones. Éstos tuvieron que ser diagnosticados y tratados durante varias horas en gran número, a veces llegando simultáneamente, utilizando los equipos de emergencia disponibles en las tiendas. La gestión de pacientes, la protección contra la radiación, la aplicación de rayos X, la gestión de residuos y la optimización de la higiene también formaron parte del programa de formación de tres días. Tras el ejercicio, los socorristas hicieron una primera evaluación. „Ha quedado claro que el equipo trabaja de forma muy profesional y estructurada“, afirma Frederic Ruckert. Sin embargo, los procesos organizativos podrían optimizarse aún más. En las próximas semanas y meses se trabajará intensamente en ello. El próximo ejercicio ya está programado para junio.